México ocupa uno de los peores lugares del mundo en relación con las pensiones que van a recibir los adultos mayores: ¡menos de una tercera parte del ingreso de un trabajador “típico”!

Una pensión de menos del 30% del sueldo, para alguien de 65 años que haya trabajado y contribuido a la seguridad social durante 40 años, es a todas luces inadecuado, injusto e inaceptable.

Al mismo tiempo, hay grupos privilegiados que cobran y cobrarán pensiones cercanas o superiores al 100% de su sueldo desde los 55 o 60 años, habiendo trabajado 30 años o menos.

Podemos poner el ejemplo de dos individuos con una carrera laboral similar, con la única diferencia de haber ingresado a trabajar en 2 fechas diferentes: uno en junio de 1997 y otro en agosto del mismo año; el primero cobrará una pensión del doble o triple que la del segundo.

Las afirmaciones anteriores son sin tomar en cuenta, que más de la mitad de la población que trabaja, no contribuye periódicamente para obtener una pensión, lo que provoca que al menos 2/3 partes de los que hoy trabajan no tendrán derecho a una pensión propiamente, sino a un magro subsidio del gobierno: entre ½ y un salario mínimo.

Llevamos 20 años diagnosticando el problema, pero sin actuar decididamente.

De acuerdo con la realidad, lo que lograremos es ser un país de viejos pobres, con grandes y lamentables consecuencias para la economía y la sociedad.

Todo esto no es solo un problema económico y de seguridad social, sino de seguridad nacional. Tan solo veamos lo que ha pasado en Chile, Nicaragua, Argentina, etc.

Tanto el gobierno, los empresarios y los individuos tenemos mecanismos para tener mejores pensiones y hacemos todos los intentos posibles por ahorrar… ¡Pero no está en nuestros genes!

Por un lado, el gobierno no se atreve a incrementar las contribuciones obligatorias ni a ejercer su autoridad para formalizar el mercado laboral; por el otro, la última preocupación de las empresas es brindar una pensión complementaria a sus trabajadores -hay 2 millones de empresas en México y menos de 2,000 planes de pensiones corporativos-. Y por último, ninguna persona se levanta pensando “voy a depositar mis 10 pesitos al día”, como lo sugirió la CONSAR en su campaña de comunicación para promover el ahorro.

Ya no es hora de ningún diagnóstico… ¡es hora de actuar! Y no busquemos el hilo negro, hay suficiente experiencia internacional que puede guiarnos para hacerlo correctamente:

▪ Establecer una Pensión Universal Adecuada: 1.5 salarios mínimos para todo ciudadano mayor de 65 años.

▪ Incluir en el régimen obligatorio del Seguro Social a patrones y trabajadores de industrias familiares, trabajadores domésticos y quienes prestan su servicio de manera independiente (“por honorarios”).

▪ Incrementar paulatinamente las aportaciones de empresas y trabajadores a la seguridad social o a esquemas corporativos.

▪ Devolver la deducibilidad de las aportaciones a Planes Privados de Pensiones al 100%.

▪ Incorporar las aportaciones que se realizan actualmente al Infonavit, al sistema de pensiones.

▪ Homogeneizar los distintos sistemas de pensiones y cancelar regímenes de privilegio.

▪ Suavizar el periodo de transición entre la generación ’70 y ’97 (y no disminuyendo beneficios de los primeros, sino aumentando los de los segundos).

▪ Establecer mecanismos eficaces -incluyendo el ejercicio de la autoridad- para disminuir la informalidad laboral -incluyendo personal fijo que trabaja “por honorarios”- tanto en la iniciativa privada, como en la administración pública.

▪ Facilitar y promover esquemas alternativos, tales como el ahorro a través del consumo.

▪ Hacer más fácil y accesible el ahorro a través de Planes Personales de Retiro, tanto para los individuos como para las instituciones que los ofrecen.

Ahí se los dejamos de tarea…

Act. Abraham Hernández Pacheco*            Act. Jorge López Pérez **

          Socio fundador                                           Socio fundador

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* Abraham Hernández, presidente de la sección de Pensiones de la Asociación Actuarial Internacional; presidente de VITALIS® Expertos en Pensiones; consejero Independiente de Afore Coppel; ha sido catedrático de Pensiones Privadas en la UNAM; es miembro del Colegio Nacional de Actuarios y del Instituto de Actuarios Portugueses.

abe@vitalis.com.mx

**Jorge López es co-fundador de VITALIS®; presidente de Millas para el Retiro®; presidente del comité de seguridad social del IMEF; representante de Coparmex en el comité de vigilancia de CONSAR; miembro del comité de inversiones de Infonavit y miembro del Colegio Nacional de Actuarios. 

jorgelopez@vitalis.com.mx