Ciudad de México, 24 de noviembre del 2018

A la opinión pública:

El diagnóstico y la agenda que el grupo de diputados del PT propone en la iniciativa de ley, coincide en un aspecto fundamental con aquello que en VITALIS hemos señalado desde el 2002: una reforma integral al sistema de pensiones es impostergable.

Más allá de esta coincidencia central, hay también puntos rescatables en la propuesta; vale la pena analizarla y separar lo deseable de lo posible, así como contratarla y enriquecerla con experiencias y buenas prácticas internacionales. Una reforma integral debe garantizar el mejor sistema de pensiones y ahorro a largo plazo para los mexicanos.

La informalidad, el escaso nivel de contribuciones y los regímenes de privilegio, son los principales problemas que deben atenderse en el sistema actual.

Las decisiones de inversión deben estar completamente separadas de todo conflicto de interés político. La propuesta del PT no considera que en ningún país el aparato gubernamental ha sido capaz de manejar de manera eficiente, transparente y austera los fondos de pensiones; ni ha logrado rendimientos suficientes para atender a las necesidades de los pensionados. Pensiones manejadas exclusivamente por el gobierno han dado lugar a dispendios, regímenes de privilegio, abusos de confianza e incluso casos de corrupción.

El gobierno requiere de la participación de inversionistas profesionales de instituciones con altos estándares de gobierno corporativo, vanguardia tecnológica, esquemas transparentes de remuneraciones y comisiones, y fuerte compromiso social.

Cualquier gobierno que quiera definir por decreto los sectores y prioridades de inversión, no logrará más que disminuir el potencial de rendimientos, distorsionando el mejor uso del capital humano y financiero del país. Los rendimientos no se legislan. Y es un error invertir el futuro de todo un país, en un puñado de empresas de desempeño muy cuestionable en los últimos años y en el sector energético, uno de los sectores más asediados por la volatilidad y la incertidumbre geopolítica en fechas recientes. 

Sería dar un paso atrás desaparecer el sistema de Afores, con consecuencias más allá de las pensiones. En sus más de 20 años en operación, las Afores han sido un ejemplo de transparencia y han generado un sistema financiero profundo y funcional.

Coincidimos en que en todo momento debe defenderse y fortalecerse la propiedad y garantías de los trabajadores sobre su cuenta individual.